Poco después del lanzamiento de Worlds of Tomorrow, Guinn decidió dar el visto bueno para que If pasara a mensual. El ambiente era obviamente más propicio en aquel momento que unos años antes, debido a una diversidad de causas. El boom del libro de bolsillo, a finales de la década de 1950, y el advenimiento de la era espacial, habían atraído nuevos lectores a la ciencia ficción. Dichos lectores -además de los nuevos reclutas interesados por la carrera espacial- empezaban a expandir sus horizontes desde los libros a las revistas, y aunque éstas se veían reducidas a un papel secundario al lado de aquéllos, el hecho de que existiera sólo un puñado de ellas les valió una mejor acogida.
Así pues, If pasó a mensual a partir de su número de julio de 1964. Frederik Pohl preparaba nuevos detalles para captar a los lectores. Por ejemplo, apenas se veía el nombre de Theodore Sturgeon en una revista de ciencia ficción por aquel entonces. Pohl consiguió que se encargase de la sección principal. Sturgeon colaboraba en todos los números con un artículo breve sobre diversos tópicos, y a veces con un editorial. Las ilustraciones de If mejoraron, y Pohl utilizó al máximo el poder comercial del nombre de Virgil Finlay. El número de marzo de 1963 estaba exclusivamente ilustrado por éste. Asimismo, Pohl inició una sección de «primeras obras», comprometiéndose a que en todos los números de la revista aparecería al menos el primer relato de un autor novel. La serie comenzó en septiembre de 1962, con Once around Arcturus (Una vez, en torno a Arturo), de Joseph Green. Sin embargo, cuando dicho relato se publicó, Green había colocado ya varios otros en New Worlds, pertenecientes a su serie sobre colonizadores planetarios, que más tarde se pondría a la venta con el título The Loafers of Refuge (Los holgazanes del refugio) (1965). A partir de aquel momento, If ofreció siempre una o dos primeras narraciones, lo cual, combinado con los talentos que llenaban Amazing y Fantastic, da una idea del renacimiento que experimentaba la ciencia ficción.
En 1963 tuvo lugar la presentación de Gary Wright (enero), Robert Lory (mayo), Bruce McAllister y Alexei Panshin (julio). El año siguiente nos dio a conocer a Norman Kagan en julio, a Robert E. Margroff en octubre y, sobre todo, a Larry Niven en diciembre. Niven recuerda que su relato, The Coldest Place (El lugar más frío), se quedó anticuado apenas publicado, ya que se supo entonces que Mercurio no siempre ofrecía la misma cara al sol. Entre otras primeras obras, hay que citar la de Larry S. Todd, en junio de 1965, la de Dannie Plachta, en septiembre del mismo año, y la de H. H. Hollis, en marzo de 1966.
Los autores citados no fueron los únicos que hicieron sus primeras armas en las revistas. C.C. MacApp se había presentado en If en mayo de 1960, y se había convertido en un colaborador regular de las tres revistas, a menudo con Gree, su serie sobre tiranos extraterrestres. Fred Saberhagen, que se había dado a conocer en Galaxy, en febrero de 1961, se ganó infinidad de lectores, en este caso con su serie Berserker, sobre las máquinas bélicas.
Además, el hallazgo de Cele Goldsmith -Keith Laumer- proporcionó a If su faceta más ligera, con sus humorísticos relatos de las proezas diplomáticas de Jame Retief. Curiosamente, Retief había comenzado en serio. La primera narración, Diplomat-at-Arms (Diplomático para armamento), apareció en Fantastic en enero de 1960. El personaje revivió en If en septiembre de 1961, con The Frozen Planet (El planeta helado), y la serie se fue haciendo cada vez más extravagante.
Además de asegurarse el futuro mediante la promoción de nuevos escritores, Pohl acaparó buena parte del mejor material escrito por autores famosos, nuevos y veteranos. Gracias a ello, If alcanzó la vanguardia del género, ganando el Hugo en 1966.
En primer lugar, Pohl, como escritor, formó equipo con Jack Williamson para producir dos excelentes novelas de aventuras, The Reefs of Space (Los arrecifes del espacio) (1963) y Starchild (El hijo de las estrellas) (1965). A continuación, If publicó por entregas tres de las novelas de Robert Heinlein: Podkayne of Mars (Hija de Marte), en 1962-1963, Farnham's Freehold (Los dominios de Farnham), en 1964, y The Moon Is a Harsh Mistress (La luna es una cruel amante), en 1965-1966, esta última ganadora de un Hugo.
Uno de los mayores alardes de If consistió en adquirir por adelantado todas las nuevas obras de A. E. van Vogt. El número de septiembre de 1963 ofreció The Expendables, incluida en este libro. Luego siguieron The Silkie (El sedoso) en 1964 y The Replicators (Los duplicadores) en 1965, todo un preludio del renacimiento de Van Vogt que iba a tener lugar.
El 11 de mayo de 1964 fue un número especial dedicado a los Smith. Figuraron en éclass="underline" Jack Smith, el constante y veterano George O. Smith, el siempre original Cordwainer Smith, con un relato de su serie Underpeople, The Store of Heart's Desires (El almacén de deseos del corazón), y el avezado E. E. Smith, con The Imperial Stars (Las estrellas imperiales), la novela corta que dio origen a la serie de La familia d'Alembert. Con anterioridad, If había ofrecido por episodios Masters of Space (Maestros del espacio), la novela que E. E. Smith terminó a partir de un manuscrito que dejó inacabado el aficionado y escritor E. Everett Evans (1893-1958). Pero la auténtica «bomba» llegó con el anuncio de que If iba a publicar por entregas la más reciente novela de «Doc» Smith, Skylark DuQuesne. Al cabo de medio siglo, Smith volvía al punto de partida, haciendo revivir al malvado maestro de villanos Blackie DuQuesne para que batallase una vez más contra Richard Seaton.
El folletín se inició en junio de 1965. Poco después, fallecía Doc Smith, quizá mientras retocaba aún su novela conforme se iba publicando y cuando su nombre volvía a estar en labios de todos los aficionados. Había muerto el inventor de la superciencia ficción, el hombre que más había hecho por empujar al género fuera del sistema solar. Pero había vivido lo suficiente para contemplar el renacimiento de la ciencia ficción, y sobre todo para ser testigo del lanzamiento del hombre al espacio. E. E. Smith murió en septiembre de 1965, cuando contaba setenta y cinco años de edad. Como si el destino decidiera intervenir, el mismo número de If en que se publicaba la esquela de defunción de Smith, el de diciembre de 1965, presentaba el primer relato de Stephen Goldin, el hombre que una década más tarde asumiría la personalidad del fallecido para proseguir la serie de La familia d'Alembert.
A finales de 1965, If era sin duda alguna la revista más apasionante del género. El número de sus páginas había aumentado en septiembre de dicho año, y todo estaba dispuesto para que su preponderancia se incrementase sin interrupción.
Pohl no había descuidado Galaxy ni Worlds of Tomorrow durante la época en que se dedicó a revitalizar If. Cuando Ziff-Davis vendió Amazing, la segunda de estas revistas heredó la sección que trazaba los perfiles de las personalidades de la ciencia ficción, sección creada por Sam Moskowitz. Por su parte, Galaxy aprovechaba su número extra de páginas para sus vigorosas novelas cortas y sus grandes folletines. En junio de 1963, había publicado la primera parte de Here Gather the Stars (Aquí se concentran las estrellas), de Clifford Simak, que después obtendría el Premio Hugo, aunque se la conoce mejor con el título de su publicación como libro, Way Station (Estación de tránsito). Cordwainer Smith aparecía con regularidad, y hacia 1965 se había convertido en uno de los autores de ciencia ficción de los que más se hablaba. Pohl escribió así de éclass="underline"